Video learning, ¿para qué nos sirve? 2/3

En el artículo anterior había comentado con detalle cuál es la situación actual del video learning, y qué aporta en los procesos de enseñanza y aprendizaje (ah, ¿que no lo has leído?, pues pulsa en ¿tendencia u obligación? para ponerte al día 😉 ).

 

Partiendo de esa base, lo normal será preguntarte qué podemos hacer con ellos. Y eso es justo lo que voy a tratar en este post. Prepárate porque se nos abre un apasionante mundo de posibilidades.

 

Al final del artículo tienes una infografía a modo de síntesis visual de todo lo que viene a continuación.

 

Si recuerdas, ya había avanzado que debemos partir de un objetivo concreto y definido con detalle antes de ponernos a integrar el formato audiovisual en nuestras clases, sean presenciales u on line.

Te voy avisando que si sigues leyendo lo que vas a encontrar es una buena colección de preguntas que debes responder y, sin esas respuestas, no tiene sentido seguir avanzando.

Es decir, te voy a plantear los grandes bloques sobre los que es posible actuar y, en función de lo que respondas, resultará un itinerario. Todos son recorridos válidos y facilitadores de la asimilación, memorización y motivación durante el estudio, pero cada camino tiene sus necesidades, desniveles y cimas. Es decir, ¡el viaje audiovisual será diferente!

Arrancamos por tanto, a modo de un elige tu propia aventura, con el abanico mínimo de posibilidades. Pero claro, no hay viaje si no tenemos nuestro destino.

El objetivo.

Estás valorando un recurso audiovisual con el que quieres ofrecer:

1. Una explicación teórica. Y, en este caso:

  • ¿El vídeo es contenido que presentas por vez primera al alumnado? ¿Lo es antes/ en lugar de la clase con su profesor/a?
  • Por el contrario, ¿se trata de una síntesis, resumen o claves de lo visto en la sesión o sesiones que ya tuvieron lugar? ¿Es el cierre final de ese concepto u objeto de aprendizaje?
  • O bien lo que quieres es ¿enseñar cómo utilizar, crear algo con una demostración práctica y completa paso a paso? Vamos, un vídeo tutorial.

2. Una actividad o práctica. En este segundo caso:

  • ¿Es el vídeo un ejercicio, supuesto práctico o árbol de decisión a partir del cual tus alumn@s van a tener que demostrar sus conocimientos? ¿Va ligado a un instrumento de autoevaluación o de evaluación? ¿Tiene calificación o necesidad de ser revisado por otro alumno o por un profesor?

3. Para cualquiera de las opciones anteriores, ¿se trata de una pieza única o de una serie de grabaciones? y, en este segundo caso, ¿serán visionadas a la vez o en momento diferentes?

4. También para cualquier opción, ¿vas a complementar el recurso con otro material que deba estar a disposición del alumnado en el momento de ver/ escuchar?

5. Y, paralelamente, ¿quieres recibir consultas y/ o respuestas de los estudiantes también en formato audiovisual? Al fin y al cabo, el lenguaje audiovisual y la competencia técnica mínima para grabarse, editarse y subirse a una plataforma adecuada para la difusión, son también en sí mismos objetivos de aprendizaje que puedes tener (y ser muy valiosos para las competencias profesionales de tus alumnos).

Todo ello, atendiendo al perfil de tu público (hasta ahora conocido como estudiantes ;)), a su facilidad para desenvolverse con la plataforma en la que vas a ofrecerles estos contenidos y de más circunstancias que acompañen la formación que impartes.

Genial, con todo esto delante lo mismo ya creías que tenías todas las preguntas sobre la mesa, pues te falta una, la decisiva:

La prueba del algodón.

¿Es el formato audiovisual el que mejor facilita el aprendizaje en el objetivo que tienes?

Ah, cuidado con esta pregunta, al fin y al cabo, con estos vídeos o podcast se trata de ayudar a aprender, de potenciar su motivación y no dejarla caer a lo largo de su experiencia de aprendizaje, así como favorecer que retengan lo aprendido y puedan aplicarlo cuando lo necesiten.

Sé honesto/a con la respuesta. Porque si no es el mejor formato, estaremos perdiendo tiempo y seguramente dinero, pero sobre todo a nuestros alumnos les estaremos pidiendo un esfuerzo que les podíamos haber ahorrado precisamente decantándonos por ese otro formato que sí es el óptimo.

Bueno, si tienes tu objetivo claro y bien perfilado con las preguntas del primer punto, y además el formato audiovisual es el mejor, te estás acercando a poder pensar en un guión, eso sí, antes tienes que tener algo bien definido:

La estrategia.

Como con cualquier otro recurso formativo, está al servicio de estrategia didáctica general de esa materia, asignatura o curso. Y aquí comprenderás que no te puedo dar una única solución, lo único que puedo es contarte el proceso que hemos llevado a cabo en ADAMS Formación y que es muy bien valorado por aquellos a los que ya ha ido llegando.

Nuestro secreto consiste en trabajar en equipos interdisciplinares en los que esté presente el/la docente y/o pedagogo/a que conoce los requisitos pedagógicos y metodológicos, junto al realizador/a capaz de comunicarlo a través de este medio, y con una producción audiovisual que sea garante de las necesidades tanto docentes como técnicas.

En nuestro bagaje de más de diez años hemos explorado formatos, duraciones, estilos y combinaciones con otros recursos. Por citarte algunos ejemplos que coexisten te puedo contar que hemos grabado desde explicaciones teóricas puras para oposiciones, hasta una serie de escenas de cine mudo que componen un supuesto práctico en un curso de gestión del tiempo; o que tenemos vídeos complementados con breves preguntas tipo test, así como sketchs – ejercicios en cursos de habilidades.

Al final, la eficacia del vídeo va a depender de que realmente sea un elemento significativo tanto del contenido, con del momento y circunstancias en los que se accede a él, como del contexto de la materia o asignatura en sentido amplio.

Por tanto, dedica tiempo a trabajar todas estas preguntas, y el encaje pedagógico y metodológico de las respuestas en el proceso de enseñanza – aprendizaje que tienes entre manos, porque de ello va a depender que de verdad ese vídeo educativo sea un recurso útil y eficaz para tus alumnos.

Y sí, si ya estás empezando a preguntarte por la duración del vídeo, la selección de personas para aparecer en él, etc No te preocupes, que a ello llegaremos en próximos artículos.

Te dejo aquí la infografía que te comentaba al principio para recoger todas las ideas que han ido saliendo:

Eso sí, antes de seguir navegando por Internet, por favor, cuéntanos en los comentarios si tú has usado ya vídeos educativos/formativos y cómo les das encaje en tu clases. Si todavía no has empezado, cuéntanos tus dudas o si te hemos dado alguna clave para empezar.

Y, si te parece interesante el artículo y quieres recibir los siguientes, ¡¡suscríbete!!

Gracias por leer los artículos, suscríbete si quieres recibir los siguientes, y no te vayas sin dejar en los comentarios tu experiencia o dudas, junt@s allanaremos el camino.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba