Cómo grabar vídeos que aporten valor al aprendizaje

En este post quiero detenerme en cómo grabar vídeos que aporten auténtico valor al aprendizaje.

 

Anteriormente ya he comentado qué podemos hacer con el vídeo formativo: hay muchas opciones que van desde la transmisión de un conocimiento hasta su práctica y evaluación.

 

Pero, puesto que el objetivo que tenemos es ayudar en el aprendizaje a nuestro alumnado, debemos velar por dotar de ese valor a nuestra producción audiovisual, y ello se consigue trabajando muy cuidadosamente la estrategia previa que le dé sentido y articule.

 

Como es evidente, el vídeo no deja de ser el medio o herramienta de la que no valemos para facilitar el aprendizaje. Más exactamente, es el canal de comunicación por el que llegamos al/ la destinatari@.

 

Pero para estructurar los contenidos y, por tanto, la grabación o emisión de los mismos, debemos contar con esa visión de conjunto.

 

Y esto es así tanto en el contenido grabado como en la clase en directo (ya sea streaming o a través de videoconferencia) puesto que ambos, para ser eficaces, deben ser un elemento significativo del proceso de enseñanza y aprendizaje en el que sean encontrados.

 

Por ello en este artículo voy a mencionar ambas, las emisiones en directo y la producción propiamente dicha, por entender que deben estar integradas en el diseño pedagógico al que sirvan.

 

Entro rápidamente en materia, y al final encontrarás una infografía sintetizando lo que ahora te planteo:

 

La clave del éxito.

 

Como te decía al principio, la estrategia es la piedra angular de la producción audiovisual para la educación o formación, desde la realización a la posproducción y distribución.

 

¿Y en qué consiste? Pues en realidad en el modelo pedagógico o, si nuestro alumnado se compone de personas adultas, androgógico.

 

En varias ocasiones a lo largo del blog, he ido señalando la importancia de contar con equipos multidisciplinares para poder definir y realizar una producción audiovisual para la educación o formación.

 

Ahora quiero poner el acento en el contenido y l@s destinatari@s del mismo, ya que presentan unas necesidades tan concretas que hace imprescindible definir esa estrategia pedagógica/ andragógica.

 

De lo contrario terminaríamos ofreciendo adornos, que si bien puede estar muy bien producidos, no serán recursos eficaces para el aprendizaje.

 

Por ello te recomendaba en el artículo anterior hacer el casting entre l@s profesores, porque ell@s, como formadores/as, no solo van a comunicar bien, sino que serán parte del proceso que ensambla cada explicación, taller o actividad, en la estructura más amplia del objeto de aprendizaje al que corresponda.

 

Para ayudarte a concebir esa estrategia que cumpla con el objetivo final de ayudar a tus alumn@s a través de recursos audiovisuales, te recomiendo la consulta de este enlace: 16 metodologías innovadoras.

 

En él encontrarás una presentación, si bien no exhaustiva en la discriminación entre modelo, método, metodologías y sus técnicas, que sí te abre un abanico de posibilidades en las que el uso del vídeo es factible.

 

Lo que quiero que compruebes es que el video learning es apropiado para muchos fines, pero se concreta en contenidos muy diferentes.

 

La definición de la estrategia se trasladará por toda la estructura del objeto de aprendizaje dotándole de coherencia. Ello es esencial para que el uso del vídeo de verdad aporte valor en el mismo.

 

Otros ingredientes imprescindibles.

 

Al servicio de la estrategia que habrás definido más arriba, y con una repercusión directa en la grabación o emisión del contenido audiovisual, debes tener en cuenta dos grandes cuestiones. Ambas se mueven entre lo técnico y lo pedagógico/ androgógico de la producción de un vídeo para la educación/ formación:

 

  1. Diferenciar cuándo aporta valor el vídeo en directo y cuándo su grabación.

  • El primero, al ser síncrono, en general resulta más atractivo como llamada a la atención, si me permites la expresión 😉 , y, sobre todo, es el adecuado si quieres la interacción con el público, es decir, tus alumn@s.

Te dejo aquí un enlace a una infografía con una muy buena recopilación de herramientas para videoconferencias en la que tienes señaladas las más relevantes, tanto gratuitas como de pago. En ellas cada docente puede realizar dinámicas, resolver casos, atender tutorías, etc con su alumnado.

Para eventos en abierto sería mejor utilizar cualquier red social de las que actualmente permite el streaming. El siguiente post te recomienda las cuatro actualmente mejor posicionadas para ello. Si tienes un mente una sesión abierta a alumnos y ex-alumnos, por ejemplo, puede interesarte alojarlo en este tipo de foro.

Es evidente que estas emisiones no entran en la categoría de vídeos grabados, pero concebir de forma coordinada qué va a ir a esos directos/ videoconferencias, y qué es “enlatable”, tiene que ver con la prueba del algodón que también te recomendaba hacer en un anterior post: asegurarnos siempre que el formato sea el más adecuado para ese contenido.

Se trata de trazar las diferentes líneas de producción que vas a desarrollar, y verificar qué canal audiovisual es el más adecuado para cada caso.

La clave es, desde la concepción pedagógica/ andrológica, diseñar el itinerario del alumnado, aunque sea en sus grandes rasgos, desde el principio.

  • El segundo permite el enriquecimiento del contenido en la posproducción, mejorando la comprensión del mismo y favoreciendo la motivación del/ de la espectador/a. La edición y montaje juegan a nuestro favor siempre que estén en coherencia con la estrategia, claro.

La simbiosis de conocimientos audiovisuales y pedagógicos es fundamental para sacar todo el partido a la comunicación audiovisual aplicada a la enseñanza.

También te permitirá mejorar la escalabilidad del conjunto del proyecto.

  1. Estandarizar la puesta en escena. Al fin y al cabo, estamos en un medio audiovisual en el que todo lo que se ve y oye, comunica tanto como la calidad y forma con la que se ve y oye.

Y ojo, que señalo el tema en un sentido muy amplio para incluir desde el encuadre al tono de color, desde la comunicación a cámara de la persona que intervenga, hasta la calidad técnica de imagen y sonido.

Lo cito aquí porque es necesario dotar de homogeneidad las posibles líneas de producción, y a cada una de ellas, a lo largo del tiempo. También estas decisiones son estratégicas.

Al final, ese conjunto de decisiones va a marcar el sello de la casa en cuanto a imagen de marca, así como garantizar una producción audiovisual eficaz y eficiente.

 

Para ayudarte a imaginar qué vas a necesitar, te incluyo tres ejemplos que creo muy ilustrativos de cómo se han dado diferentes soluciones audiovisuales, todas ellas incluidas y coherentes con estrategias androgógicas:

Con este blog más que respuestas, pretendo señalarte las preguntas que debes ir planteándote para garantizar que tu apuesta por el vídeo aporte valor y mejore el aprendizaje que ofreces a tus alumn@s.

 

Comparto la infografía que recoge las ideas clave, y te espero en próximos artículos para seguir avanzando en la grabación de contenido audiovisual para la educación/ formación. 🙂

 

 

Cómo grabar vídeos que aporten valor al aprendizaje.

 

Gracias por leer los artículos, suscríbete si quieres recibir los siguientes, y no te vayas sin dejar en los comentarios tu experiencia o dudas, junt@s allanaremos el camino.

4 comentarios en “Cómo grabar vídeos que aporten valor al aprendizaje”

  1. Muy buenas explicaciones, Ana y muy ejemplificadoras para controlar estos temas, que son ya nuestro presente en la formación, !GENIAL!

    1. Ana González Urdinguio

      Muchas gracias, Javier, por tus palabras y por dejar el comentario.

      Desde luego lo que pretendo con cada artículo es eso, incluir ejemplos para ayudar a mejorar ese presente en el que nos encontramos ya. Me alegro mucho que tú, con tu experiencia, encuentras buenas las explicaciones.

      Un abrazo!

  2. Muy interesante, Ana. Sobre todo el acento que pones en la estrategia inicial y en la estandarización de la puesta en escena, que al final es el «sello de la casa» que produce esos contenidos. Un abrazo..

    1. Ana González Urdinguio

      Me alegro mucho que te haya parecido interesante, Manuel. Y, efectivamente, esa es la doble mirada que quería señalar: la de velar, por supuesto, por ofrecer un contenido que ayude realmente al alumnado, y, al mismo tiempo, tener la visión estratégica de ese contenido como generador/ afianzante de la imagen de marca.

      Ambos aspectos deben ser cuidados en paralelo y desde el principio, o uno puede que se «coma» al otro.

      Gracias por pararte a conversar con este comentario, y otro abrazo para ti.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba